Carlos Fuentes





 

L'écrivain mexicain Carlos Fuentes est mort


1928 - 2012






El reconocido escritor mexicano fallece a los 83 años
El diario Reforma publicó el último artículo del escritor mexicano Carlos Fuentes titulado “Viva el socialismo. Pero …  El escritor nos habla de los retos que enfrentará el nuevo presidente de Francia, François Hollande.
 


Nadie ha explicado la continuidad de la historia de Francia mejor que Francois Mitterrand. Nunca fui partidario de Charles De Gaulle, explicó una vez. Pero siempre rehusé ser su enemigo, afirmó. ¿Por qué? porque existía. Porque sus actos lo creaban, convencido de que él era Francia, a la cual, añade Mitterrand, De Gaulle quería con un amor visceral, exclusivo. Es más: De Gaulle afirmaba la presencia francesa en todos los frentes a la vez. Exigía admiración y lealtad. Un viejo chiste propone que De Gaulle, ante su gabinete, decidió un día invadir la Unión Soviética.
-¡Dios mío! -exclamó un ministro.

-No exagere -le contestó De Gaulle.
Si evoco este pasado, es para acercarme al presente que enfrenta el recién electo Francois Hollande y para contrastar el gran talento político de De Gaulle, tan admirado por su opositor Mitterrand, con la pequeñez del antecesor inmediato de Hollande, Nicolas Sarkozy. Presidente de un solo período, Sarkozy lo inició con frivolidad: cenas suntuosas, viajes en yacht, relojes de setenta mil dólares, bikinis y un profundo desprecio por la gente de la calle: “cállate, pendejo”, le dijo a un ciudadano opositor. Confieso mi antipatía.
El año de México en Francia fue cancelado por la exigencia de Sarkozy: cada acto del centenar previsto debía comenzar con la defensa de la encarcelada Florence Cassez: cine, arte, arqueología, literatura mexicanas, pero primero, defensa de Cassez. La exigencia de Sarkozy dinamitó el año de México en Francia. A la postre, la realidad europea e internacional redujo a Sarkozy al papel de socio menor de la canciller Angela Merkel. Pero era Francia, al cabo, el ente secundario.
Francois Hollande hereda todo lo que llevo dicho. La idea de la grandeza nacional que encarnó De Gaulle. Las posibilidades de la reforma social en régimen capitalista, que fue la apuesta de Mitterrand. La posición de Francia en la comunidad europea y la relación con la Alemania Federal, que fue el problema de Sarkozy. Y algo más: la respuesta de Francia al gran desafío de la sociedad civil y que pone en entredicho a todos los gobiernos.
Desploma a los autoritarismos pétreos de Egipto, Libia y Túnez. Desnuda al ya bastante encuerado Berlusconi en Italia. No se contenta con Zapatero ni con Rajoy en España. Multiplica la oposición en Gran Bretaña y le resta poder electoral a Cameron sin dárselo del todo al jefe laborista Edward Miliband. En los EE.UU., se separa del Partido Republicano, disminuye y ridiculiza al “Tea party” y sólo le dará una victoria condicionada a Obama en noviembre. Son los “Ocupantes”.
¿Cómo responderá Francois Hollande a este nuevo desafío, el de una sociedad que al cabo no se reconoce en ninguna de las tribus políticas tradicionales: izquierda, centro o derecha? Conocemos algunas de sus respuestas, todas ellas adecuadas a la situación que describo. Hollande quiere un gobierno que se defina menos por su perfil tecnocrático y más por lo que los franceses entienden por “humanismo”, y esto significa una preocupación mayor -como la tuvo Mitterrand- por la calidad del trabajo, la remuneración salarial y la descentralización administrativa. Más empleo, mejor vivienda. ¿Más austeridad? Hollande ha declarado que la austeridad no puede ser una fatalidad. ¿Cómo convertir la austeridad no sólo en virtud, sino en motor del crecimiento? ¿Y es más, en convicción colectiva?
Los desafíos a Hollande son inmensos. La inmigración del mundo musulmán, parte de ella ya instalada en Francia, reclama no ser tratada como la llamó Sarkozy: “la basura”. Hollande debe darle al inmigrante norafricano diálogo y un horizonte en la política de inclusión social y creación de empleo que es la suya. El inmigrante de África del norte debe sentir que es parte de esta política, no mero accidente adjunto de la misma.
Hollande deberá dialogar con norafricanos y afroeuropeos para alcanzar, con todos, maneras de tratar el conflicto social y racial con las comunidades que exigen derechos y una situación manumitida. Lo que haga Hollande en este renglón tendrá una repercusión europea y global. El trabajo migratorio no puede ser, a la vez, necesario y castigado. Si ya hay libertad para el capital, la inversión y el cambio, debe haberlo también para el trabajo. Se trata, ni más ni menos, de revertir la política sarkoziana de proteccionismo y en contra de la inmigración.
El gran desafío del nuevo presidente de Francia consiste en poner en marcha una política de crecimiento contraria a la política de rigor sin crecimiento dictada por Merkel. Que existe un acuerdo franco-germano es cierto. Hollande deberá convencer a Merkel -cosa difícil- de cambiar los términos de la relación. O al menos, de añadir un apéndice sobre la necesidad de crecer, sin engañar a nadie con políticas proteccionistas y subsidios a la ineficiencia. El socialismo en el poder debe presentarse como una affectio societatis que concierne no sólo a la empresa o al trabajo, sino al conjunto social.
No será fácil. Pero Mitterrand demostró que, dentro de los límites, el socialismo puede hacer lo que la derecha ni siquiera piensa en hacer. “La austeridad no puede ser una fatalidad” -explica Hollande-. Y darle una nueva dimensión a la construcción europea. Y decírselo cuanto antes a Europa y a Alemania. Crecimiento con disciplina. Tal es la propuesta de Hollande. Ojalá que tenga tiempo y éxito. La impaciencia de los “ocupantes”, la sociedad civil emergente, es muy grande.
Nota mexicana.- Me preocupa e impacienta que estos grandes temas de la actualidad estén fuera del debate de los candidatos a la presidencia de México, dedicados a encontrarse defectos unos a otros y dejar de lado la agenda del porvenir.


Carlos Fuentes.



Publicado en Reforma.com





Muriel Burbery





¿Donde se encuentra la belleza?










¿Donde se encuentra la belleza?
¿En las grandes cosas que,
como las demás, están condenadas a morir,
o bien en la pequeñas que, sin pretensiones,
saben engastar en el instante una gema de infinitud?
El ritual del té tiene la extraordinaria virtud
de introducir en el absurdo de nuestras vidas
una brecha de armonía serena.
Sí, el universo conspira a la vacuidad,
las almas perdidas lloran la belleza,
la insignificancia nos rodea.
Entonces, tomemos una taza de té.
Se hace el silencio,
fuera se oye soplar el viento,
crujen las hojas de otoño y levantan el vuelo,
el gato duerme, bañado en una cálida luz.
Y en cada sorbo, el tiempo se sublima.




La elegancia del erizo. Muriel Burbery





Fotografía de National  Geographic



Mónica Paz Muñoz





Artista chilena, residente en la ciudad de Osorno.
Dirige el Taller de Grabado “Agua Lluvia” de ésta ciudad.





























Pintora
Mónica Paz Muñoz






Fuentes:  Artnowonline
Mónica Paz Muñoz 
Blog de Mónica Paz

Cuento de María Luisa Bombal






  
El árbol





 María Luisa Bombal
 Escritora chilena
1910 - 1980


  

El árbol




A Nina Anguita, gran artista, mágica amiga que supo dar vida y
realidad a mi árbol imaginado; dedico el cuento que, sin saber,
escribí para ella mucho antes de conocerla.


El pianista se sienta, tose por prejuicio y se concentra un instante. Las luces en racimo que alumbran la sala declinan lentamente hasta detenerse en un resplandor mortecino de brasa, al tiempo que una frase musical comienza a subir en el silencio, a desenvolverse, clara, estrecha y juiciosamente caprichosa. "Mozart, tal vez", piensa Brígida. Como de costumbre se ha olvidado de pedir el programa. 
"Mozart, tal vez, o Scarlatti..." ¡Sabía tan poca música! Y no era porque no tuviese oído ni afición. De niña fue ella quien reclamó lecciones de piano; nadie necesitó imponérselas, como a sus hermanas. Sus hermanas, sin embargo, tocaban ahora correctamente y descifraban a primera vista, en tanto que ella... 
Ella había abandonado los estudios al año de iniciarlos. La razón de su inconsecuencia era tan sencilla como vergonzosa: jamás había conseguido aprender la llave de Fa, jamás. "No comprendo, no me alcanza la memoria más que para la llave de Sol". ¡La indignación de su padre! " ¡A cualquiera le doy esta carga de un infeliz viudo con varias hijas que educar! ¡Pobre Carmen! Seguramente habría sufrido por Brígida. Es retardada esta criatura".
Brígida era la menor de seis niñas, todas diferentes de carácter. Cuando el padre llegaba por fin a su sexta hija, lo hacía tan perplejo y agotado por las cinco primeras que prefería simplificarse el día declarándola retardada. "No voy a luchar más, es inútil. Déjenla. Si no quiere estudiar, que no estudie. Si le gusta pasarse en la cocina, oyendo cuentos de ánimas, allá ella. Si le gustan las muñecas a los dieciséis años, que juegue". Y Brígida había conservado sus muñecas y permanecido totalmente ignorante.
¡Qué agradable es ser ignorante! ¡No saber exactamente quién fue Mozart; desconocer sus orígenes, sus influencias, las particularidades de su técnica! Dejarse solamente llevar por él de la mano, como ahora.
Y Mozart la lleva, en efecto. La lleva por un puente suspendido sobre un agua cristalina que corre en un lecho de arena rosada. Ella está vestida de blanco, con un quitasol de encaje, complicado y fino como una telaraña, abierto sobre el hombro.
Estás cada día más joven, Brígida. Ayer encontré a tu marido, a tu ex marido, quiero decir. Tiene todo el pelo blanco. Pero ella no contesta, no se detiene, sigue cruzando el puente que Mozart le ha tendido hacia el jardín de sus años juveniles.
Altos surtidores en los que el agua canta. Sus dieciocho años, sus trenzas castañas que desatadas le llegaban hasta los tobillos, su tez dorada, sus ojos oscuros tan abiertos y como interrogantes. Una pequeña boca de labios carnosos, una sonrisa dulce y el cuerpo más liviano y gracioso del mundo. ¿En qué pensaba, sentada al borde de la fuente? En nada. "Es tan tonta como linda" decían. Pero a ella nunca le importó ser tonta ni "planchar" en los bailes. Una a una iban pidiendo en matrimonio a sus hermanas. A ella no la pedía nadie.
¡Mozart! Ahora le brinda una escalera de mármol azul por donde ella baja entre una doble fila de lirios de hielo. Y ahora le abre una verja de barrotes con puntas doradas para que ella pueda echarse al cuello de Luis, el amigo íntimo de su padre. Desde muy niña, cuando todos la abandonaban, corría hacia Luis. Él la alzaba y ella le rodeaba el cuello con los brazos, entre risas que eran como pequeños gorjeos y besos que le disparaba aturdidamente sobre los ojos, la frente y el pelo ya entonces canoso (¿es que nunca había sido joven?) como una lluvia desordenada. "Eres un collar, le decía Luis. Eres como un collar de pájaros".

Christian Tagliavini







Retratos del Renacimiento

1503

Nombre del proyecto fotográfico
del Artista suizo-italiano, Christian Tagliavini








Con el trasfondo de la historia del arte, haciendo referencia a movimientos como el Renacimiento y el Cubismo, el  artista logra manejar su objetivo, después de un largo y complejo proceso de diseño, para crear su puesta en escena.




































Christian Tagliavini
Talentoso escenógrafo, diseñador de vestuario, y por sobretodo fotógrafo. Construye historias para dramatizarlas utilizando la fotografía y la creatividad como un hábil artificio para crear una pieza de belleza única.



Fotógrafo: Christian Tagliavini








Fotografías de 
Héctor González Manríquez






















Fotógrafo Independiente
originario de Cunco, Araucania, Chile


 

Hector González Manríquez

 

 

Soñemos ...












«Cuando la poesía abre sus puertas 
 es como si cambiáramos de mundo.»



Mario Benedetti







Cuento ...





Los zarcillos de la vid



Colette




Antaño, el ruiseñor no cantaba por la noche. Poseía un bonito hilo de voz del que se servía con habilidad desde la mañana hasta la caída de la tarde, al arribo de la primavera. Se levantaba con los camaradas, en el alba gris y azul, y el despertar asustado de todos ellos sacudía a los abejorros dormidos en el revés de las hojas de las lilas. Se acostaba cuando sonaban las siete, las siete y media, en cualquier sitio, a menudo en las viñas en flor que huelen a reseda, y dormía de un tirón hasta el día siguiente. Durante una noche de primavera el ruiseñor dormía de pie en un tierno sarmiento, formando bola con la pechuga y la cabeza inclinada, como en gracioso tortícolis. Durante su sueño, los cuernos de la vid, esos zarcillos quebradizos y tenaces, cuya acidez de acedera fresca irrita y calma la sed, los zarcillos de la vid brotaron aquella noche, tan espesos que el ruiseñor se despertó agarrotado, con las patas ligadas con lazos ahorquillados, con las alas impotentes. Creyó morir, se debatió, no se evadió más que a costa de esfuerzos desesperados y juró no dormirse durante toda la primavera, mientras los zarcillos de la vid brotasen. Desde la noche siguiente, cantó, para mantenerse despierto.
                    En tanto la vid brote, brote, brote,
                    no dormiré más,
                    En tanto la vid brote, brote, brote...
Varió su tema, lo enguirnaldó de vocalizaciones, se enamoró de su voz, se convirtió en ese cantante entusiasta, ebrio y jadeante, al que se escucha con el deseo insoportable de verlo cantar.
He visto cantar a un ruiseñor bajo la luna, un ruiseñor libre y que no sospechaba que era vigilado. Se interrumpe a veces, con el pescuezo inclinado, como para escuchar en él la prolongación de una nota apagada... Luego vuelve a cantar con toda su fuerza, hinchado, con la garganta echada hacia atrás, con un aire de desesperación de amor. Cantar por cantar, canta cosas tan bonitas que no sabe ya lo que quieren decir. Pero yo oigo todavía el primer canto ingenuo y asustado del ruiseñor prisionero en los zarcillos de la vid.
                   En tanto la vid brote, brote, brote...
Quebradizos, tenaces, los zarcillos de una vid amarga me habían ligado, mientras que en mi primavera dormía con un sueño feliz y sin desconfianza. Pero he roto, con un sobresalto asustado, todos esos hilos que aprisionaban ya mi carne, y he huido... Cuando la laxitud de una nueva noche de miel ha pesado sobre mis párpados, he tenido miedo a los zarcillos de la vid y he lanzado a gritos un lamento que me ha revelado mi voz...
Completamente sola, despierta en la noche, miro ahora ascender ante mí el astro voluptuoso y taciturno... Para salvarme de volver a caer en el sueño feliz, en la primavera mentirosa en que florece la vid corva, escucha el sonido de mi voz...
A veces grito febrilmente lo que se tiene por costumbre callar, lo que se susurra muy bajo, luego mi voz languidece hasta el murmullo porque no me atrevo a proseguir...
Quisiera decir, decir, decir todo lo que sé, todo lo que pienso, todo lo que adivino, todo lo que me encanta y me hiere y me asombra, pero hay siempre, hacia el alba de esa noche sonora, una mano sensata y fresca que se posa en mi boca... Y mi grito, que se exaltaba, vuelve a descender a la verborrea moderada, a la volubilidad del niño que habla en voz alta para aquietarse y aturdirse ... Ya no conozco los sueños felices, pero ya no temo a los zarcillos de la vid...





Sidonie Gabrielle Colette
Francia: 1873-1954








Lecturas ....






Ernesto Sábato


Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.







 Ernesto Sábato
 1911 - 2011 
Fue un importante escritor, ensayista, físico y pintor argentino. 


Ernesto Sábato nació en Rojas, provincia de Buenos Aires, en 1911. Hizo su doctorado en física y cursos de filosofía en la Universidad de La Plata. Trabajó luego en el Laboratorio Curie, en París, y abandonó definitivamente la ciencia en 1945 para dedicarse exclusivamente a la literatura.




















¿Qué máscara nos ponemos o que máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie ..., nadie nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca?








Se discute si Dalí es auténtico o farsante. Pero ¿tiene algún sentido decir que alguien se ha pasado la vida haciendo una farsa?.
¿Por qué no suponer, al revés, que esa continua farsa es autenticidad? Cualquier expresión es, en definitiva, un género de sinceridad.

Uno y el universo







Día Internacional de la Mujer














Cuadro del pintor Claudio Olaya Luna








Lecturas ...



 

José Bengoa Cabello


Historiador y antropólogo chileno. Licenciado en Filosofía se ha especializado en temas de historia y cultura.



 



Historia de los antiguos mapuches del sur. Desde antes de la llegada de los españoles.

La sociedad ribereña de los mapuches del sur, esboza un panorama que ilustra los orígenes y formas de vida de este pueblo. Sus usos y costumbres, los diversos niveles de integración socio-política por los que se relacionaban los grupos de parientes y amigos, las reglas matrimoniales que regían el intercambio de mujeres, las modalidades organizativas que adoptaban al momento de enfrentar una amenaza externa, además de conjeturar sobre el potencial demográfico que detentaban en aquellos días, aproximándonos también a las diversas modalidades económicas: caza, pesca, recolección, actividad ganadera y agrícola, que brindaba la intrincada geografía que encierran las aguas del Biobío y el seno de Reloncaví.

Antropólogo, filósofo y Premio Nacional de Historia, José Bengoa es una de las voces más autorizadas a la hora de referirse al pueblo mapuche en Chile.




José Bengoa: Historiador